el carroEsta es la carta de los arcanos mayores El Carro, en francés, Le Chariot. En la ilustración de esta carta pueden verse a dos caballos arrastrando un carruaje o caja con un par de ruedas y cubierta por un dosel que reposa sobre cuatro columnas ornamentadas. En ella se encuentra un hombre con corona que porta un cetro en su mano derecha. La imagen se ve de frente. Entre los caballos, se aprecia un escudo dibujado en la parte frontal de la caja, se trata de un escudo con dos letras que varían dependiendo de la editorial.

Más que dos simples caballos, debemos decir que en realidad se tratan de dos caballos que se encuentran fundidos con el carruaje. De esta forma podemos ver la parte delantera de los dos animales pegados al carro. Ambos caballos miran hacia la izquierda de la ilustración, pero su disposición es tal que parecen caminar cada uno hacia su lado. El caballo de la derecha mantiene su pata delantera izquierda levantada mientras que el caballo de la derecha hace lo mismo con su pata izquierda.

El hombre presente en El Carro está coronado con una corona ornamental. En su mano derecha lleva un cetro que termina en una esfera coronada con una especie de cono. Su mano izquierda se apoya en la cintura, sobre su cinturón. El personaje lleva un traje con una coraza y hombreras con la forma de una cara. Cada hombrera es una cara diferente.

El personaje tiene el pelo de color dorado y se puede apreciar cómo su mirada se desvía levemente hacia la izquierda, en la misma dirección que lo hacen los caballos de El Carro.

En la parte baja de la imagen se aprecia el terreno sobre el cual se encuentra El Carro. Se trata de un campo del que brotan cinco plantas. De esta forma, El Carro no se encuentra sobre ninguna vía.

Significados simbólicos de El Carro

Existen diferentes significados simbólicos en la carta de El Carro, estos son:

  • Contemplación activa o reposo
  • Victoria y triunfo
  • La realeza
  • El sacerdocio
  • Realización y superioridad

Interpretaciones habituales de El Carro en la cartomancia

Los más estudiosos de la cartomancia suelen interpretar la carta de El Carro como el éxito legítimo o el avance merecido. Podemos entender a este arcano mayor como el talento en sí, los dones, la capacidad o las aptitudes.

Desde un punto de vista político podemos interpretarla como el buen tacto para gobernar, la dirección competente o el buen manejo de la diplomacia.

Por supuesto, esta carta, el Arcano VII, también se suele interpretar como la conducción de fuerzas divergentes o la conciliación de antagonismos así como el progreso, la movilidad y los viajes por tierra.

arcano el carro

Además, dependiendo del aspecto al que atendamos, la carta de El Carro puede interpretarse de maneras diferentes como vemos a continuación:

  • El aspecto mental: Las cosas se hacen bien, pero todavía falta montar todas las piezas del conjunto.
  • El aspecto emocional: Sentimiento protector, de servicio y afecto.
  • El aspecto físico: Gran actividad y rapidez en las acciones. Representa la buena salud, fuerza y actividad intensa. Desde un punto de vista estrictamente materialista, representa el movimiento del dinero, los gastos y las ganancias. Puede entenderse también como una noticia inesperada, una conquista o la difusión de una obra o actividad del consultante a través de la palabra. Según su ubicación en la tirada de tarot, puede significar elogios o calumnias.
  • Desafíos y sombras: Por otro lado, este arcano mayor puede interpretarse como las ambiciones injustificadas o la megalomanía, falta de tacto y de consideración. Además, desde esta punto de vista podemos interpretar El Carro como el gobierno ilegítimo, la dictadura o la usurpación del poder. También puede entenderse como cansancio, preocupación, pérdida de control y oportunismo peligroso.

Historia e iconografía

En cuanto a la historia e iconografía de El Carro, sabemos que los desfiles de los héroes victoriosos, de pie sobre sus carros de guerra, son tan antiguos como los propios carros de guerra. Court de Gébelin y los estudiosos que sitúan el origen del tarot en la cultura egipcia, creen que el Arcano VII no es más que la representación de Osiris y los caballos del carruaje una herencia común de la Esfinge.

el carro rider waite

Para otros es más coherente relacionar esta figura las leyendas que conmovieron a buena parte de la población en la Edad Media, época en la que muchos sitúan la iconografía de esta carta.

También puede recordar al macedonio Alejandro Magno en alguna de sus historias en las que se mezcla el mito con la realidad y que fueron reproducidas desde la antigüedad hasta el Renacimiento.

Cuenta la leyenda que llevado hasta Oriente por la sucesión de sus triunfos, Alejandro habría llegado hasta el fin del mundo. Quiso entonces saber si era verdad que la Tierra y el Cielo se tocaban en algún punto común. Para ello engañó con ingenio (debemos recordar que la astucia es es una característica típica de los héroes) a los dos “pájaros gigantes” que existían en la región, los apresó y los acomodó a un improvisado carruaje.

El conquistador subió a su carro improvisado con una lanza en la mano, en cuyo extremo había atravesado un pedazo de carne de caballo. Con la promesa de comida que oscilaba delante de sus ojos, los grifos comenzaron a moverse y alzaron vuelo.

Sin embargo, los héroes clásicos, como es bien sabido, no pueden sobreponerse a los dioses, así, en esta leyenda, a mitad de su camino, Alejandro Magno se encuentra con un emisario de los dioses, un hombre pájaro, para instarle a que abandone su proyecto de vuelo con su carro. El macedonio, sin querer enfurecer a los dioses, aceptó y arrojó la lanza a la Tierra, hacia donde bajaron los grifos, impacientes y voraces.

leyenda el carro

Esta leyenda, nacida originalmente en Oriente Próximo, fue introducida en Europa a finales del siglo II. Se extendió rápidamente por todo el Occidente cristiano y era muy conocida desde la época de la baja Edad Media. Numerosas ilustraciones y varias esculturas que representan esta leyenda llegaron hasta nuestros días. La crónica mundial de Rudolph von Ems (siglo XIII) la reproduce en una detallada miniatura; en San Marcos de Venecia se encuentra el relieve tal vez más significativo para encontrar las fuentes de inspiración del Arcano VII, se trata de un carro de Alejandro Magno muy similar a la carta de El Carro.

Durante la Edad Media, esta leyenda parece haber servido como una alegoría del orgullo.

Por su amplitud simbólica y por la belleza de su composición, El Carro es uno de los arcanos de mayor prestigio del Tarot. Por otro lado, también es uno de los que ofrecen mayores lagunas de interpretación.

El Arcano VII también se asocia con Zain, séptima letra del alfabeto hebreo, que corresponde a la letra Z latina. Representa la movilidad, los desplazamientos rápidos o en diversas direcciones así como la inquietud.

arcano vii

Algunos autores relacionan las ruedas que se aprecian en la figura de El Carro con los remolinos de fuego presentes en la visión de Ezequiel.

En el pasaje de Ezequiel (I, 4-28), de hecho, aparecen no sólo las ruedas, el coche y los caballos, sino que también se menciona: “en el trono, en la parte superior, una figura similar a un hombre que se elevaba por encima de él. Y lo que parecía, de cintura para arriba, era como el brillo de un metal brillante”.

Esto cuadra con una descripción muy cercana del personaje que podemos observar en la ilustración del Arcano VII.

el carro tarot

Hay que mencionar la cuestión de las relaciones entre esta movilidad y el dinamismo mercurial del Prestidigitador, ya que esos arcanos se encuentran al inicio y al cierre del tarot.

Cuando esta carta se traduce con la palabra carro o coche, se refiere en realidad a lo que es móvil y transferible. En este caso, su aspecto oracular se asocia a los cambios provocados por la palabra, es decir, los elogios, las mentiras, las malas o buenas noticias, etc. Por extensión, se asocia también a la economía en general por su concepto básico de intercambio.

Otros intelectuales del tarot ven en los caballos una anfisbena (serpiente de dos cabezas), también conocida popularmente como Madre de las Hormigas o los poderes antagónicos que es necesario someter para poder proseguir. El vehículo representaría el simbolismo del Antimonio o alma intelectual de los alquimistas mencionado como Currus Triumphalis en un tratado de Basilio Valentín de 1671.

el carro wirth

Para Wirth, este arcano sugiere la idea del cuerpo sutil del alma, a través del cual el espíritu puede manifestarse en el campo material. Esta idea de dupla transustancial no puede ser relacionada con ninguno de los tres aspectos del hombre, el cuerpo, el espíritu y el alma, pero tiende a hacerlo de todas formas. Esta idea gozó de mucha popularidad entre los estudiosos de lo esotérico, es el cuerpo astral de Paracelso o el Kama rupa del budismo.

El detalle de las dos letras del escudo

Para terminar, está el detalle de las letras inscritas en el escudo que se aprecia en la imagen de El Carro. Tal y como aparece en la edición de la Editorial Grimaud, en esta carta del arcano VII del tarot de Marsella, las dos letras son la S y la M.

Algunos especialistas creen que son las iniciales de “Su Majestad” dado que la escena podría interpretarse como el rey victorioso en su regreso de la batalla que comandó. Otros piensan que las iniciales SM representan los principios alquímicos de “Sulfur y Mercurius”, antagónicos y complementarios, tal y como parecen indicar los caballos de la escena por su disposición.

Sulfur y Mercurius el carro

No obstante, al estudiar los grabados antiguos de las barajas podemos constatar que existen evidencias de que la inclusión de estas letras tiene una razón menos esotérica de lo que algunos suponen. Hay grabados en los que el escudo permanece vacío, pero en buena parte de las barajas clásicas, el espacio se rellena con letras que varían dependiendo de la baraja, usualmente con las iniciales del propietario de la casa impresora, como ejemplifican muchas de las versiones que circularon ampliamente por toda Europa.

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